Tener una estrategia o morir
El GPS se convierte en nuestro mejor aliado para llegar hasta nuestro destino. Tanto en la política como en la vida, necesitamos una hoja de ruta que nos marque hacia dónde debemos dirigirnos para alcanzar nuestros objetivos. En comunicación nuestro GPS por excelencia es nuestra estrategia.
Para muchos proyectos la estrategia queda en un segundo plano, supeditada al ajetreo del día a día. Sin embargo, sin una estrategia definida nuestro camino será pura improvisación.
Estos son algunos de los pasos dentro de tu estrategia que no debes olvidar:
Conoce el contexto
La información es poder y no existe una sola realidad. Investiga y analiza las principales características del lugar donde quieres desarrollar tu proyecto, sin olvidar el contexto global. Si consigues tener una visión 360º del territorio podrás desarrollar una estrategia adaptada a las necesidades y peculiaridades de la población.
De nada serviría una campaña política pensada para Madrid en un municipio como Cuenca. A través de herramientas como las encuestas, encuentros sectoriales o entrevistas tenemos la oportunidad de conocer de forma cualitativa y cuantitativa la realidad social que afecta a tu proyecto político.
Establece tus objetivos
Fijar tus objetivos te permitirá delimitar tus acciones para conseguir tus desafíos a corto y largo plazo. Existen una infinidad de posibilidades, pero lo más importante que debemos tener en cuenta es que nuestros objetivos sean específicos, medibles, alcanzables, realistas y de una duración limitada. De esta forma, podremos evaluar si hemos cumplido con nuestros retos o si por el contrario debemos redirigir nuestra estrategia.
Uno de los principales errores para muchos proyectos políticos e institucionales es marcarse objetivos que no se ajustan a su realidad, sin pensar en los recursos económicos o humanos con los que cuentan.
Delimita a tu público
No puedes intentar dirigir tu propuesta política a todo el mundo. Una de las claves en toda estrategia es diferenciar y clasificar al público en función de sus características e intereses.
La microsegmentación te permitirá adaptar tus acciones a las necesidades de cada uno de ellos. Además, crear mensajes personalizados te brindará la oportunidad de establecer una relación más sólida con tus públicos.
Selecciona los canales de comunicación
Elegir la mejor vía para llegar a tu destino es un paso que no podemos pasar por alto. Dentro de nuestra estrategia debemos escoger qué canales online y offline vamos a utilizar. Para ello, es imprescindible tener en cuenta nuestro público, nuestros objetivos y los recursos con los que contamos.
Esta toma de decisiones debe ir acompañada de un análisis exhaustivo de las diferentes plataformas y qué perfiles hacen mayor uso de ellas. Si uno de nuestros objetivos es reforzar nuestra relación con los jóvenes de 18 años, plataformas como Tik Tok o Instagram serán idóneas para lograrlo.
Elige tu tono comunicativo
La manera en la que decidimos comunicarnos refleja la esencia de nuestro proyecto. Establecer nuestro tono comunicativo puede ser un gran desafío, pero encontramos dos variables claves que debemos tener en cuenta: nuestros valores y nuestros objetivos.
Nuestro tono comunicativo tiene que ir en consonancia con estos dos conceptos para lograr que nuestro proyecto político sea coherente. De nada sirve utilizar un lenguaje puramente institucional, si uno de nuestros objetivos es acercarnos al público. Es ahí cuando tendremos que analizar y decidir optar por un lenguaje cercano, informal y directo.
Escoge las áreas comunicativas
Cuanto más clara sea tu estrategia más fácil será ponerla en práctica de forma eficaz. Delimitar tus áreas comunicativas te facilitará el control y seguimiento de tus acciones. Existen una infinidad de posibilidades para distribuir nuestros ejes comunicativos, pueden ser por temáticas, por campañas o incluso por el tipo de público.
Este recurso interno es un paraguas perfecto para distribuir tus acciones y tener una visión general de los principales pilares en los que se centra tu estrategia.
Elabora un plan de acción
Una vez tienes las bases de tu proyecto, es el momento de crear tu hoja de ruta para pasar a la acción. Todos los pasos previos nos ayudan a seleccionar y desarrollar aquellas acciones encaminadas a conseguir nuestros objetivos.
Un buen plan de acción requiere de una buena planificación. Para lograrlo, es imprescindible que tengas en cuenta los plazos, las plataformas que vas a utilizar y al tipo de público al que te vas a dirigir. Y recuerda: todo está inventado, pero reinventarse es un trabajo del día a día.
Barbie y ‘Kenpol’
Desde la creación de un propio ‘universo rosa’ hasta la importancia de salir de ‘Barbiland’, la obra audiovisual de Greta Gerwig nos enseña algunas de las claves que tenemos que tener en cuenta para posicionar nuestro proyecto político.
Emocionar para conquistar: el caso de Ana Pontón
Con sus giros sorprendentes de guión y un reparto de personajes peculiares, esta campaña se ha convertido en la historia de una Candidata, la de Ana Pontón. Según el CIS, Pontón es la candidata mejor valorada y se sitúa a escasas nueve décimas de superar a Alfonso Rueda como favorita para presidir la Xunta.
2024: El año para tu marca ciudad
Algunas de las principales capitales, ciudades y municipios de todo el mundo ya cuentan con su propia marca-ciudad, pero la apuesta por esta fórmula comunicativa no es casualidad. Este recurso se ha convertido en la mejor herramienta para conseguir que identifiquen nuestro proyecto y nos diferencien del resto.
Campaña permanente: el éxito de cocinar a fuego lento
En las últimas décadas hemos visto cómo “comunicación y política” se han convertido en un binomio inseparable. El imparable crecimiento de la información y de una sociedad cada vez más conectada, informada y crítica han provocado que comunicar lo que hacemos no sea solo una necesidad, sino una urgencia. En este contexto sería ridículo pensar que seremos capaces de dar a conocer nuestra gestión y nuestro proyecto en 15 días cada cuatro años. Descubre cómo la campaña permanente puede ayudarte a conectar con el electorado.
Tener una estrategia o morir
El GPS se convierte en nuestro mejor aliado para llegar hasta nuestro destino. Tanto en la política como en la vida, necesitamos una hoja de ruta que nos marque hacia dónde debemos dirigirnos para alcanzar nuestros objetivos. En comunicación nuestro GPS por excelencia es nuestra estrategia.
Estos son algunos de los pasos dentro de tu estrategia que no debes olvidar:



